Las terrazas ganan protagonismo en la oferta comercial

Desde hoteles hasta bares, locales y edificios corporativos, los espacios al aire libre en altura son cada vez más valorados por la demanda.

La tendencia crece y los espacios al aire libre en altura, cada vez son más demandados por las nuevas generaciones. El boom está poniendo en valor los metros del aire olvidados de la ciudad. Además en los espacios de coworking son puntos de reunión clave para las organizaciones como generadores de nuevas experiencias y la ansiada fidelización de los millennials. A estos datos se suma que, por la introducción de nuevos materiales y técnicas constructivas, los edificios pueden ser cada vez más grandes y altos. De todas formas, el reposicionamiento de las terrazas como un ambiente más que genera valor trasciende al mercado de inmuebles comerciales. En los últimos cinco años, las terrazas empezaron a pensarse como espacios de esparcimiento y en poco tiempo, esos metros en las alturas tuvieron una pronta revalorización. Primero, una mirada sustentable las puso en el centro de la escena convirtiéndolas en fuentes de inspiración para los amantes de la ambientación y el paisajismo.

La movida verde produjo un redescubrimiento de estos metros y, por ende, una mayor demanda de estas terrazas pero ahora para ser usadas también como espacios de recreación. “Las propiedades que cuentan con ellas tienen mayor demanda y por lo tanto tienen mayor potencial de revalorización. ¿Cuánto? Depende de su ubicación, forma y el tamaño, los accesos a la misma y por supuesto, las vistas, llegando hasta casi a representar un 50 por ciento del metro cuadrado cubierto”, relata Hernán Oppel, director de Oppel Inmobiliaria. “Muchas de ellas resultaban inaccesibles porque estaban revestidas con membrana plateada y nadie las usaba, y hoy son metros muy valorados, con otros revestimientos que generan espacios hermosos”, agrega.

El fenómeno trasciende a los proyectos de oficinas corporativas, también alcanza a los locales gastronómicos. Para Oppel, en el caso de las terrazas en las que se instalan bares o restaurantes se trata, por lo general de locales ubicados en propiedades tipo PH. “Generalmente están ubicados en zonas bajas, o semi bajas, donde existe alguna restricción de construir en altura, ya que si el lote donde estén ubicados se pudiera construir los tirarían abajo para hacer edificios. También se encuentran en los últimos pisos donde el edificio hace retiro, generando un espacio. Las zonas de la ciudad más buscadas para este tipo de emprendimientos suelen ser Belgrano R, Colegiales y Palermo, justamente barrios en los que existe restricción de construir en altura”, relata.

La tendencia de instalar bares o restaurantes en las terrazas viene del fenómeno neoyorkino que comenzó siendo una excentricidad y terminó siendo adoptado en grandes ciudades de todo el mundo. A la movida también se sumaron los hoteles que hace algunos años reacondicionaron sus terrazas con el objetivo de transformarlas en puntos de encuentro dirigidos al público en general y no solo reservadas para sus huéspedes.

“En la Argentina, la tendencia mundial de los rooftop o terrazas comenzaron a adoptarse durante los últimos dos años. Estas áreas se convirtieron en nuevos espacios para realizar jornadas after office, eventos corporativos y encuentros sociales al aire libre con la posibilidad de tener increíbles panorámicas de la ciudad y un ambiente mucho más relajado y único”, relata Marcela Neira, directora de Hoteles de NH Hotel Group. El NH Buenos Aires 9 de julio, tiene una terraza de 150 metros cuadrados -que incluye piscina que abre durante el verano-con vista panorámica de la principal arteria de la ciudad, la avenida 9 de julio en pleno centro porteño. Es un sitio ideal para realizar after office y eventos corporativos. Por su parte, el rooftop del Alvear Palace Hotel es uno de los más buscados de la ciudad. Ubicado en el piso 11, tiene una terraza de 120 metros cuadrados y una barra con un espacio interior de 42 metros cuadrados inspirado en los rooftops neoyorkinos. “Claramente la ubicación es muy importante y es la vista aérea lo que le faltaba al famoso barrio de la Recoleta, que hace que recibamos tantos visitantes que no solo se alojan, sino que están de paseo por el barrio. Siempre se observó Recoleta desde abajo y ahora nuestra propuesta es verla desde arriba.”, cuenta Alfredo Rodríguez, gerente de banquetes del Alvear.

El objetivo de estos espacios es que las personas puedan romper con la rutina diaria e ir a disfrutar con amigos o la pareja de una bebida y buena música después de un día de estrés laboral. Entre las ventajas que se pueden encontrar se destacan las actividades al aire libre, darle una perspectiva diferente a cada ciudad y/o hacer networking en un espacio relajado, además representan una ventaja competitiva para el sector hotelero. Es que estar a la vanguardia en cuanto a espacios puede representar un diferencial clave para el consumidor.

Relax en la oficina

La generación líder del siglo XXI persigue la innovación, modernidad y accesibilidad en todos los ámbitos de su vida, incluidos los espacios de trabajo y su forma de habitarlos. Por eso, las empresas no se quedaron afuera y hoy las terrazas hacen la diferencia en los edificios de oficinas y en los espacios de coworking. Las nuevas generaciones trajeron un cambio radical en la forma en que se piensa el trabajo y los momentos de ocio, recreación y descanso son sumamente valorados, y por estos días resulta indispensable que una oficina cuente con un lugar al aire libre para sus empleados.

Dependiendo de la superficie total de edificio, estas tienen como mínimo unos 200 metros cuadrados y las que están ubicadas en las alturas son las más valoradas por la vista. Además la presencia de este espacio supone un plus de valor frente a otro edificio con las mismas características técnicas. “Las empresas buscan dar a sus empleados, espacios de esparcimiento que antes no eran considerados. Las terrazas tienen un especial atractivo por el ambiente que generan, las buenas vistas y actividades que pueden realizarse. En algunos países como Estados Unidos, ya hace más de cinco años que las terrazas empezaron a ser utilizadas como áreas de encuentro y networking, ya sea de una misma empresa o de diferentes ocupantes de los edificios. En la Argentina, hace dos o tres años que esto viene sucediendo de la mano de los nuevos diseños de espacios de oficinas donde la integración de los empleados a través de espacios comunes como los livings y salas de recreación son muy valoradas”, explica Cristián Frers, Director Corporate de Toribio Achával.

De esta forma, los edificios de oficinas se convirtieron en una especie de mini ciudades y los desarrolladores piensan en las necesidades de los locatarios a la hora de diseñarlos. Por esa razón suman bicicleteros, vestuarios, gimnasio, auditorio, salas de reuniones y espacios al aire libre en los emprendimientos, todos servicios muy bien valorados por las empresas ya que facilitan las rutinas cotidianas de los empleados convirtiéndolos indirectamente en un elemento de retención percibida como un beneficio por parte de los empleados.

Un análisis aparte y no menor es la elección de los materiales. Una de las claves para darle valor a las terrazas es sin dudas la ambientación, que juega un papel fundamental. También tiene peso la modernización y el desarrollo de nuevos revestimientos que en los últimos años permitieron también darles una lavada de cara a estas propuestas. “Hoy los diseños modernos se apoyan en materiales como el porcelanato, que es la figura destacada, por su durabilidad y porque que llegó a ser apto para exteriores gracias a diferentes tratamientos industriales que le otorgan gran resistencia. Los de superficie rugosa son los más pedidos; o bien cerámicas para lugares de alto tránsito”, aclara Germán Miani, gerente de ventas de la sucursal San Martín de La Noria Revestimientos. En todos los casos es indispensable que el revestimiento sea resistente a los cambios de temperatura (apto para temperaturas muy altas y muy bajas temperaturas) o a los agentes meteorológicos siempre con la porosidad necesaria para evitar una superficie muy resbaladiza. La iluminación, el mobiliario y la presencia de vegetación son otros aspectos que no hay que dejar de lado a la hora de poner en valor esos preciados metros en las alturas. Así las cosas, los espacios en altura ganan protagonismo y las propiedades que los ofrecen defienden los mejores valores de renta.

FUENTE: WWW.LANACION.COM

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