Un elemento inesperado: inflación mundial

La inflación en el mundo se ha vuelto un aliado inesperado para el Real Estate, traccionando demanda. La importancia de saber leer los ciclos. Por Damián Tabakman.

En los mercados inmobiliarios desarrollados ya se ve con claridad que el aumento de la inflación está trayendo como contrapartida la búsqueda de activos reales como modo de protección de los patrimonios. Más aún mientras subsistan las bajas tasas de interés por el efecto de licuación de pasivos que puede generarse. Y como esto último tiende a cambiar, hay incluso una aceleración de las decisiones de inversión. 

El foco está puesto principalmente en la vivienda en renta y en los activos logísticos. En mucho menor medida en el retail y en las oficinas. En esos segmentos el fenómeno ocurre de un modo mucho más selectivo producto del debilitamiento de la demanda verificado a raíz del éxito del home office y del e-commerce potenciados ambos por la pandemia. 

Esta realidad, que ya ha desencadenado importantes adquisiciones entre los inversores globales más sofisticados, usualmente apalancadas con deudas a tasas convenientes, debería abrir los ojos de todos, incluso de los pequeños inversores. 

Guardar dólares en este nuevo paradigma macroeconómico global, no es lo que se recomienda. Es claro: con estos niveles globales de inflación, se ha acelerado la pérdida de su poder adquisitivo. 

Es evidente que es mucho mejor resguardar los ahorros en activos reales, y los inmuebles son lo primero que hay que mirar. Sin embargo en nuestro medio hay dificultades para hacerlo, entre otras cosas porque las rentas por alquileres están en su piso histórico. Pero también está en su piso histórico el costo de construcción y eso dispara una potencial oportunidad. 

Más allá de dónde y en qué tipo de propiedad invertir, lo concreto es que estamos entrando en una era en la cual los ladrillos están volviendo a brillar. La inflación en el mundo se ha vuelto un aliado inesperado para nuestro sector. 

Está demostrado que el timing es el componente principal que determina el resultado de una inversión inmobiliaria. Para aprovecharlo hay que saber leer los ciclos. Todos los que compraron bienes raíces poco después de la crisis del 2001 en Argentina, o poco después de la explosión de la burbuja de las hipotecas en EEUU del 2008, se capitalizaron mucho. 

Pero es imposible hacerlo de un día para otro. Toda inversión inmobiliaria requiere tiempo para su búsqueda y para su análisis, y un largo periodo para concretarla. Ni hablar del plazo de construcción, que por definición es largo. Cuanto antes se empiece, mejor. Es momento de ponerse en marcha. 

Arq Damián Tabakman

Fuente: Reporte Inmobiliario

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